Las torres de Artomaña y Mariaka de Amurrio son declaradas Bien Cultural por el Gobierno Vasco junto a otras seis de la vertiente Cantábrica alaves

9 Marzo 2018

De esta manera se incluyen en la categoría de conjunto monumental

Las torres Mariaka de Amurrio y Artomaña han sido declaradas Bien Cultural por parte del Gobierno Vasco, con la categoría de conjunto monumental. Junto a estas estructuras de nuestro municipio objeto de protección han recibido la misma declaración otras seis torres de la Comarca Cantábrica Alavesa, ubicadas en los municipios de Aiara (las torres de Negorta, Zubiete, Murga y Cadalso), Laudio-Llodio (Ugarte) y Okondo (Zudubiarte).

Según señala el expediente, los bienes afectos por esta protección son unidades defensivas situadas en la vertiente hidrográfica cantábrica de Álava y ligadas a un periodo histórico concreto. El desarrollo histórico de las torres de la Comarca Cantábrica Alavesa está ligado a un proceso de transición en las estructuras de poder y de gestión del territorio, que se origina en los siglos bajomedievales y llega hasta inicios del siglo XVI, con el fin de las guerras de linajes y bandos. Estas estructuras tienen en común la convivencia en su interior de espacios para la defensa y para la residencia, de manera que estas torres estuvieron concebidas para la cohabitación de tropas y señores. Las estructuras incluyen, asimismo, espacios para  almacenaje, en caso de asedio y, en algunos casos, maquinaria preindustrial como lagares o molinos. El expediente de protección destaca también cómo muchas de estas estructuras se convirtieron, con el paso de los años, en lugares simbólicos y representativos del poder de sus propietarios.

Torres dominando los caminos

La especificidad del conjunto monumental reside en la accidentada orografía del entorno, la profusión de cursos fluviales y el aislamiento de sus valles, que determinaron que la mayoría de las torres se emplazaran dominando los vados o caminos que siguen el curso de las aguas. Así, es característico de estas edificaciones su situación apartada de los núcleos de población, aunque en enclaves de obligado tránsito. En este sentido, la torre de Artomaña se sitúa en flancos de caminos. La delimitación del Conjunto Monumental responde a la necesidad de preservar los valores estructurales, constructivos, espacio-funcionales, compositivo-formales e históricos del mismo; así como la interconexión de las torres como vivienda y sistema defensivo.